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Boca perdió un partido increíble

Basquet: El Xeneize hizo valer su localía

Se dio el partido que se esperaba, intenso, duro y con mucha rigidez, pero al mismo tiempo cargado de adrelina, con suspendo y un final inesperado.
Lo ganó Peñarol porque nunca bajó los brazos, y sobre el cierre nunca le perdió la vista a la pelota. Campazzo y Boccia provocaron el error, y este último terminó anotando el doble del triunfo cuando apenas quedan cinco segundos en el reloj.
De un triunfo que parecía que quedaba en manos de Boca, por el planteo táctico, por la defensa y la gran noche de Selem Safar, que a pesar de la derrota hay que destacarlo como el mejor jugador del partido. El escolta metió 28 puntos con 7/11 triples.
Boca fue el que marcó el ritmo en el inicio, porque se paró bien atrás, congestionó la pintura y le metió presión al perímetro rival. A Peñarol le costó mucho el primer cuarto (se le contabilizaron 8 pérdidas), más que nada porque jugó incómodo, no le encontró la vuelta a la defensa rival, se mostró errático de afuera (0/3 triples) y le costó hacerle llegar el balón a Leiva, y cuando lo hizo Battle fue clave para contenerlo.
Pero Boca no supo sacar provecho de su dominio, y salvo una ventaja de cuatro (4-8) cuando restaban 5m10s, tras un doble de Safar, nunca estableció una diferencia importante. Para completarla, Battle cometió rápidamente su segunda falta, y ante su salida, Peñarol recargó el juego en Leiva. Y el pivote respondió de inmediato, sumó cuatro puntos seguidos para igualar las acciones (9-9).
Con un triple de Safar la visita recobró la ventaja, y de ahí hasta el cierre del cuarto la mantuvo, haciendo lento el juego, con mucho control y buscando el pase extra. Delía fue importante en ambos costados, en su misión de controlar a Fernández y siendo una interesante opción en el poste bajo. En la última pelota la visita le generó una nueva pérdida a Peñarol, y Faggiano con un doble en penetración le puso cifras definitivas al segmento inicial: 14-19.
A pesar de las lesiones y la falta de recambio (no pudieron jugar Luis Cequeira y Federico Aguerre), Boca mantuvo la intensidad, pero bajó un cambio y le agregó mucha paciencia a la conducción. Faggiano siguió controlando el partido, Delía continuó lastimando en el poste bajo, en tanto Safar y Diez facturaron de afuera. La diferencia llegó a ser de nueve (16-27) en solo dos minutos del segundo cuarto.
Rivero apostó a una doble base con Campazzo e Ibarra. Boca se fue diluyendo, comenzó a tener problemas de traslado, se quedó sin gol, y en defensa dejó algunas espacios. Ibarra con un doble mostró el camino, y Sosa sumó de tres en la siguiente ofensiva para establecer un parcial de 6-0.
En el peor momento emergió Selem Safar, pero fue algo transitorio. Se invirtieron los papeles, y esta vez fue Peñarol el que incomodó a su adversario. Boca dejó de lado su orden y apresuró la ofensiva, y eso le costó 6 pérdidas al quebrar la mitad del segundo cuarto. En el local Leiva pasó a dominar la lucha aérea, en tanto Sosa fue el artillero para quemar la red de la visita y acercar a los de Rivero en el marcador (25-30).
La imprecisión se apoderó de los dos en el último tramo, se jugó con muchos errores y demasiado cortado por las faltas. En este contexto Boca amplió la ventaja con un triple de Prato para irse al descanso largo ganando por ocho: 25-33.
El tercer cuarto no pudo comenzar mejor para el local. Boccia anotó sus primeros puntos del juego, Battle cometió su tercera falta, Sosa anotó dos más y Gutiérrez clavó un triple para un parcial de 7-0 en un minuto y medio.
El partido se hizo más entretenido porque hubo más ritmo, y a los dos se les abrió el aro, especialmente al milrayitas que había anotado un solo triple en los veinte iniciales. Emergió Gutiérrez y Sosa siguió con la mano caliente. En Boca fue Flowers el que adquirió protagonismo, siempre con rompimientos para anotar cerca del aro.
El norteamericano de la visita estuvo bien acompañado por Safar, o más bien este fue el líder ofensivo de su equipo. El escolta se hizo incontenible cada vez que Peñarol se puso a tiro, sobre todo en el final del cuarto, cuando metió dos triples más para mantener la ventaja: 55-58.
Con Battle como primera opción, Boca se mantuvo al frente en los dos primeros minutos del último capítulo. Leiva no lo pudo contener y sumó su cuarta falta. Un triple de nueve metros de Fernández igualó las acciones a 7m54s del cierre (60-60).
Una vez más apareció Safar, clavó dos triples y le dio un poco de aire a la visita. Rivero siguió moviendo el banco buscando respuestas, pero se volvió a jugar al ritmo de Boca. La visita armó un bloque defensivo buscando evitar que su adversario tome tiros abiertos. El trabajo de Battle fue fundamental para ganar la lucha bajo los tableros, mientras Safar siguió lastimando de afuera. La diferencia llegó a ser de siete (65-72) cuando quedaban 4m32s.
Gutiérrez se cargó el equipo al hombro y revivió a los marplatenses. Primero anotó un triple, y tras una recuperación sumó de a dos cerca del aro. El cordobés buscó asegurar los puntos en el tramo final del partido (71-74).
Un doble y libre adicional de Faggiano le permitieron salir del letargo a la visita, pero el dueño de casa no bajó los brazos. Peñarol siguió con el mismo plan, buscar puntos seguros. Y así fueron Campazzo y Boccia los que anotaron con rompimientos de la primera línea xeneize (74-77).
Con mucha dificultad para atacar, Safar buscó un lanzamiento corto, pero Campazzo se elevó por su espalda y le puso una tapa bárbara. En la continuidad del juego Peñarol estuvo a punto de perder el balón, pero Sosa recibió en el último segundo de la posesión y metió el triple del empate cuando al partido le quedaban 45s.
Dos libres de Safar y un doble de Campazzo -debajo del canasto- extendieron la igualdad y las pulsaciones (77-77) a 22s8 del cierre. A la visita le quedó la última ofensiva, pero la presión de Peñarol en la mitad de cancha rindió sus frutos, Faggiano perdió el balón, Campazzo lo recuperó y asistió a Boccia para que éste anote el doble del triunfo cuando restaban cinco segundos. A la visita le quedó el último intento de Safar, pero tomando un lanzamiento incómodo y sobre la marca.
Peñarol ganó un partido increíble, en el instante final y remando siempre de atras. Boca hizo todo el gasto, pudo y debio ganar el juego porque ejecutó muy bien su plan durante la mayor parte del tiempo, pero ese error del rival fue determinante, tanto que le puede llegar a costar la serie.

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